Los afectos también se hacen cardenales
Hay noticias que convendría leer con receta, y para esas mañanas yo recetaría un libro como este: Afectos en tierra herida, de José Escolano Gil. No porque consuele, que no es de los que consuelan, sino porque ordena. Pone en cuatro cajones, Amor, Desamor, Ecopoesía y Desarmonías vivenciales, todo lo que a uno le duele por la mañana, y lo coloca de manera que se pueda mirar sin que se te caiga encima.
El autor es de Vergel, un pueblo de Alicante, nació en 1954 y fue profesor de francés en un instituto, y también maestro de taichí, lo cual explica, me parece a mí, la manera de respirar de sus versos: largos, tranquilos, sin prisa por llegar al punto. Antes de este libro había publicado otros poemarios y varias novelas, y ahora Editorial Poesía eres tú le saca doscientas cuarenta páginas de poemas. Es mucho libro. Admite bien el tren y la sala de espera, que son dos sitios muy buenos para probar un poemario, porque o te sostiene o lo cierras.
Me sostuvo, al principio, con un poema que se llama «Anoche soñé que era el mar». Es un poema de amor en el que una voz se convierte en mar y deja que unos niños le excaven castillos en el cuerpo y unos piratas le peinen los cabellos buscando un tesoro. Dice: «mis olas eran tus refrescantes besos». Y yo pensé, vaya, esto es una cursilería preciosa, de las que uno se permite cuando ya tiene edad para no pedir perdón por ello. Hay que defender a las cursilerías preciosas. Son el último reducto de la ternura, y hoy andamos escasos.
Después viene el desamor, y ahí el libro me ganó del todo, porque el poeta hace algo que yo no esperaba: deja de hablar. «Adiós forever» es un poema hecho de ruidos. Un «¡Puaf!», un «Tic, tac», unos «Toc, toc, toc» como de alguien que llama a una puerta que no se abre, un «Riiiiiing» de teléfono, y al final la palabra «tac» deshecha en letras, una debajo de otra, como quien se va yendo por un pasillo. Es la escena de quedarse mirando al aparato. Y está contada sin una sola palabra de más, que es lo difícil.
La parte de ecopoesía es corta y es la que más me ha hecho pensar en los árboles. «El verde todavía respira», empieza un poema, y es de esas frases que se quedan dando vueltas por la casa. Es una frase sin adornos que dice una cosa terrible y una cosa esperanzada a la vez. No han conseguido abrasarlo. Todavía. Hay poemas que se pasan tres páginas explicando que el planeta está mal, y este lo hace en un verso.
Luego están las Desarmonías, que es la sección más larga, y aquí tengo que ser sincera. Hay poemas muy buenos, como «Sobre la guerra», que repite «Nunca habrá paz» cuatro veces, como se repiten las cosas que no se quiere que se olviden, y termina con unas rosas de la justicia lanzadas hacia el mar de la libertad. Y hay otros en los que el poeta se enfada, con razón, pero se enfada antes de que el poema haya tenido tiempo de levantarse del todo. Cuando uno lee por la mañana ese tipo de indignación, con el café, se agradece la franqueza, pero se echa de menos un poquito de sorpresa. Los poemas breves son los que mejor lo resuelven.
Lo que me gusta de Escolano Gil es que no se disfraza. Es un señor que ha mirado el mundo con cariño y con cabreo, a partes iguales, y ha decidido que las dos cosas son una sola: que quien quiere bien se indigna mejor. «El día del libro» lo cuenta con humor amargo. Hay día del libro, de la rosa, del árbol, de la paz, del niño, de la tercera edad, y entonces, de pronto, un «pero» y la lista de lo que no tiene su día: la franqueza, el respeto, el reparto de la riqueza. A mí me hizo reír y después me dejó callada, que es una combinación que no se da todos los días.
Es un libro para leer a trozos, sin orden, abriéndolo por donde caiga, que es como se leen casi todos los poemarios en las casas de verdad. Hay quien lo empezará por el mar y quien lo empezará por la guerra. Los dos tendrán su recompensa.
Si quieren buscarlo, está en nuestra librería: https://elrincondeloslibros.com/libro/afectos-en-tierra-herida-jose-escolano-gil/ (Editorial Poesía eres tú, 2026, ISBN 979-13-87806-52-1, 18 euros). También en https://gepa.es/producto/afectos-en-tierra-herida-jose-escolano-gil/ y, con los poemas y la ficha completa, en https://poesiaerestu.com/afectos-en-tierra-herida-jose-escolano-gil/.
— Ángela de Claudia Soneira









